lunes, 6 de febrero de 2012

Al mal tiempo, buena cara

 

playalloviendo

Muchas son las veces que hemos salido de viaje, y de un momento a otro el tiempo nos juega una mala pasada, dejando nuestros planes por los suelos, y metidos en nuestros hoteles.


Sin embargo, ahora esto podemos dejarlo atrás, ya que como dicen, al mal tiempo, hay que ponerle buena cara; por lo que acá te damos algunos consejos para que en esos días malos, no la pases aburrido.


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Algunas sugerencias para los días de mal tiempo


Antes de salir de viaje, organizar una lista de tareas a llevar a cabo en caso de que se presente mal tiempo.

 

  • Si se tienen niños, las manualidades entretienen mucho a los más pequeños. Usar brillantinas, papeles de colores, diferentes lápices y marcadores para poder hacer títeres o dibujos hasta que pase el mal tiempo.
  • Disponer de este tiempo obligatorio para hacer aquello que siempre se ha deseado: leer un libro, mirar una película especial o simplemente relajarse.
  • Los centros comerciales, cines o teatros en donde hay espectáculos son alternativas también válidas que deben ser reservadas para los días de lluvia o temperaturas adversas.
  • Llevar en la maleta de viaje algunos juegos para divertirse. Cartas, dados y demás entretenimientos que puedan servir en caso de que el mal tiempo azote.
  • Trasladarse a la ciudad más cercana, si se dispone de un transporte se puede intentar viajar y disfrutar a la vez de un nuevo paseo para ver si las condiciones climáticas son mejores.
  • Si se está hospedado en un hotel, aprovechar todas las ventajas disponibles como piscina cubierta, discoteca, biblioteca o spa para disfrutar de otras actividades que de igual modo sean reconfortantes y que se puedan disfrutar tanto si se está solo o en familia.
  • Si se está en un lugar donde se fue especialmente a disfrutar de la playa y llueve intensamente, lo mejor es preguntar en la recepción del hospedaje donde se esté las opciones que existen para poder visitar la ciudad: museos, centros comerciales o actividades recreativas cerradas para los más pequeños.


El mal tiempo ofrece la posibilidad de poder descansar. Dormir no viene mal para poder recargar energías y ver todo de manera más positiva.


El mal tiempo no dura para siempre. Pueden ser apenas unas horas o un par de días, pero no hay que desesperarse. Siempre hay algo para hacer.


El tener tiempo para estar con uno mismo, el reflexionar sobre aspectos descuidados o prestarle más atención a los hijos son también sugerencias válidas que pueden ser muy beneficiosas a largo plazo.


Todos los viajes dejan en nosotros huellas imborrables, que reviven al transmitir a otros nuestras experiencias.


Y, al hacerlo, podemos ayudar a otros a alcanzar su viaje soñado.

 

Fuente: ENPLENITUD.COM

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